A contunuación hago un resumen del tercer concepto que Claudio Ciborra expone en su libro "Los laberintos de la información: desafiando la sabiduría de los sistemas"
Gestell.
La capacidad de controlar una infraestructura tecnológica es limitada. Toda infraestructura toma tiempo construirla, normalmente no se construye desde cero y de todos modos con el tiempo surgen necesidades adaptativas. Tampoco se puede cambiar toda de manera instantánea. Lo nuevo debe ser integrado con lo existente, como extensión o como reemplazo de una parte (ver entrada sobre el conocimiento como infraestructura). De este modo la infraestructura vieja influye en la nueva. En el caso de la infraestructura informática, esta influencia es importante.
Los tomadores de decisiones requieren tomar acción durante la ventana de tiempo en la cual pueden realizar intervenciones efectivas sobre la infraestructura a un precio moderado. Pueden influenciar grandemente el curso futuro de la infraestructura, pero para ello requieren de conocimiento sobre las alternativas disponibles, sin incurrir en costos de adquisición de dicho conocimiento asociados a la ineficiencia operativa inmediata: la tecnología que escojan debe ser aquella que tenga una mayor base instalada en el futuro, de tal modo que combata la ineficiencia asociada a la ruta-dependencia, externalidades y cerramiento de la tecnología (ver economia de la información). El desarrollo de interfaces son la mejor opción para conectar redes heterogéneas o aquellas basadas en diferentes versiones del mismo estándar. Esto, a su vez, ayuda a reducir los costos asociados a los grupos de usuarios que hubieran quedado huérfanos con la implantación de una nueva tecnología.
Como se ve, el 'control' sobre las infraestructuras es limitado. En cambio podemos mirar a los sistemas técnicos como organismos que tienen vida propia y su 'cultivo' podría ser una táctica de interacción con dicho organismo.
Esto implica ver a la tecnología como un actor más de una red socio-técnica. Es decir, el diseño de las infraestructuras no es llevado a cabo sólo por humanos, sino también por el propio actor tecnológico. La base instalada actúa de dos maneras: además de ser un actor que participa en cada actividad, actúa como mediador entre los actores no tecnológicos y el desarrollo de las actividades.
De aqui surge la perspectiva del 'actor - network' (ver metodologías) en donde todo son actores, sin negar las diferencias o fronteras existentes entre lo social o humano y lo tecnológico, pero en donde éstas no estan 'dadas', sino 'negociadas'.
Dentro de esta perspectiva hay dos conceptos de particular relevancia: inscripción y translación.
Inscripción
Los artefactos técnicos contemplan patrones de uso por parte de los actores de las redes, que fueron definidos durante el proceso de diseño.
Los patrones de 'inscripción' pueden no ser exitosos si hay desviaciones respecto a los mismos. Un usuario puede usar el sistema de una manera no anticipada. (Ver Dérive).
La fuerza de una inscripción, sea ésta seguida o evitada, depende de la irreversabilidad de la red de actores en la que se inscribe. Mediante el estudio iterativo de ida y vuelta entre lo diseñado y el uso real se puede describir el dinámico proceso de negociación del diseño definitivo de una red de éstas, y se puede aprender acerca de cómo lograr una meta dada.
Translación
De acuerdo a la perspectiva de la red de actores, la estabilidad y el orden social son continuamente negociados en un proceso de alineación de intereses. La translación es la habilidad para reinterpretar, representar o apropiar los intereses de los demás como propios.
El diseño de una infraestructura es un proceso de translación en el que eventualmente se obtiene una solución unificada de las necesidades de los diferentes actores que componen la red socio-técnica.
El estudio de la irreversabilidad de una red de actores captura la resistencia acumulada hacia el cambio. Entendiendo irreversabilidad no solo como la extensión en que es imposible deshacer lo realizado, sino también la extensión en que lo realizado configura y determina las subsiguientes translaciones. Los estudios sociales de la tecnología muestran que es dificil cambiar una infraestructura a medida que gana momentum.
En esta esfera, también el establecimiento de estándares ha demostrado no ser un asunto meramente técnico, sino que se inscribe en una red de actores con elementos sociales y políticos.
En el cultivo de la base instalada, la translación siempre va a ser importante en la implantación de nueva infraestructura. La adaptación es una respuesta a diferentes ambientes (por ejemplo locales frente a uno global) y culmina en un único estilo determinado no sólo por la tecnología sino por una cultura, unos cuerpos de regulación, unos hábitos y una manera de pensar.
La infraestructura incorpora una representación de la organización que soporta su ecología institucional, organizacional y cognitiva. De este modo, la infraestructura es también un contexto formativo. Como tal configura la forma de trabajar y los libretos sociales que gobiernan la invención de formas alternativas de trabajar, los futuros modos de resolver los problemas y los conflictos, la revisión de los acuerdos institucionales y los futuros planes de transformación.
Bajo una perspectiva fenomenológica Heddegeriana, la infraestructura la denomina Gestell por cuanto el término Heddegeriano representa lo que la tecnología es y lo que no es, lo inercial de ella, pero también lo dinámico.
Bibliografía:
CIBORRA, Claudio. The Labyrinths of Information: Challenging the Wisdom of Systems. Great Britain. Oxford University Press, 2002.
Pretendo publicar temas relacionados con mis investigaciones sobre calidad, sistemas de información, conocimiento e innovación. En gran medida estarán ambientadas en aspectos teóricos o concretamente ubicadas en el sector educativo colombiano, ámbito en el que suelo desempeñarme.
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jueves, 16 de julio de 2009
domingo, 1 de marzo de 2009
El conocimiento como infraestructura
Como ejemplo de un estudio social de los sistemas de información, traduje y edité “El conocimiento como infraestructura” en la que Ole Hanseth nos propone un interesante acercamiento al concepto de conocimiento[1].
El cambio de paradigmas o conocimiento se produce de tres maneras en las que también se produce el cambio de infraestructuras:
a. Extensiones: cuando se extiende una infraestructura existente manteniendo compatibilidad con ésta. Por ejemplo añadiendo nodos a una red o añadiendo funcionalidades.
b. Moderada: reemplazando un estándar por otro por medio de interfaces (gateways) que traduzcan entre estándares.
c. Radical: reemplazando el anterior estándar por uno nuevo e incompatible con el actual.
El primer caso ocurre cuando una nueva infraestructura empieza a crecer porque le resuelve las necesidades a un pequeño grupo de personas. A medida que la tecnología crece y madura se empieza a volver útil para otros grupos de personas que a su vez generan nuevas ideas acerca de cómo la nueva tecnología puede resolver otros problemas para otras actividades. A su turno, estas nuevas ideas generan nuevos requerimientos que de nuevo conllevan a un mayor desarrollo de la tecnología. A medida la tecnología crece en el número de usuarios, se vuelve incrementalmente atractiva para un mayor número de usuarios.
Esa fue la manera en que Internet se dio a partir del proyecto ARPANET a fines de los años 60 por parte de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de las fuerzas armadas de los EEUU. Era una sencilla tecnología que conectaba a unos pocos usuarios para aplicaciones experimentales. Pero en dicha experimentación se descubrieron nuevos usos posibles y nuevos usuarios se vieron atraídos hacia ella. Los nuevos usos requirieron nuevas funcionalidades y capacidades. Empezó a crecer tomando cada vez más el rol que jugaban otras tecnologías de comunicaciones y de servicio postal. La tecnología cambió a la manera de “extensiones” de computadores y conexiones entre ellos, así como de funcionalidades.
Internet creció manteniendo total compatibilidad hacia atrás si bien añadiendo servicios como el correo electrónico, la transferencia de archivos, y la red, sin cambiar lo que se ofrecía previamente.
En algunas ocasiones Internet aparecía en situaciones en que la tecnología anterior era inferior y por ende se requirió el reemplazo con alternativas mejoradas. En estos casos se presentó un cambio a la manera “moderada”.
Un ejemplo de similitud entre cambio de paradigmas científicos y los de infraestructura es el estudio del cáncer.
La presentación de Fujimura [2] del viraje de la investigación del cáncer desde su origen viral hacia su origen genético identificó como elemento clave para su comprensión a los “paquetes estandarizados”. Un paquete estandarizado era un conjunto de objetos diferentes e interdependientes. Así mismo cada objeto estaba estandarizado. Los objetos eran técnicas, instrumentos y herramientas requeridas para “la investigación de la genética del cáncer”, que incluía incluso un ratón de laboratorio. La estandarización de herramientas, instrumentos, técnicas, el ratón y el conocimiento acerca de cómo utilizar el paquete fue la precondición para la comparación y acumulación de conocimiento en la comunidad de investigadores del cáncer. Además de la estandarización, era necesario el paso a la masificación mediante un precio asequible del paquete y la facilidad de adquisición de los conocimientos asociados.
El paso de la investigación del virus hacia la investigación de la genética del cáncer fue un cambio radical.
Se debe entender que el paralelismo entre infraestructura y conocimiento no sólo se da en los procesos de cambio. Otras características de la infraestructura que aplican al conocimiento son su invisiblilidad (suelen estar bajo la superficie o bajo páneles), su tamaño (para llamarse así deben ser grandes), su peso (en términos de que son difíciles de mover o cambiar) y su estabilidad (en cuanto a una madurez que permite su uso confiado).
Si bien la infraestructura y el conocimiento están sujetos a la ruta dependiente y a los cerramientos (revisar las caracterizaciones de la economía de la información), lo cierto es que en la realidad hay innovación en los estándares tecnológicos y procedimentales.
La implicación de acercarse al conocimiento como infraestructura es comprender que se necesita una masa crítica de conocimientos base previos y de promotores o usuarios de dicho conocimiento antes de que se produzca un cambio radical en un paradigma. Esto implica que el nuevo paradigma necesita una red de conocimiento compatible con el mismo.
Las prácticas materiales, instituciones, nociones dadas por sentadas, las comunidades, ect..., contribuyen a la clase de conocimiento que producen y a la forma en que es producida y usada. El conocimiento está relacionado con una heterogénea base instalada que se “da por sentada” y que trabaja como un recurso compartido por la comunidad asociada al mismo. Es una definición muy similar a la que se ofrece de infraestructura informática (Hanseth 2000). Esta perspectiva puede proporcionar un sentido de complejidad en el conocimiento, intrincado y entreverado con muchas otras entidades dentro de una gran y heterogénea red. Reconocer esto tiene implicaciones en la epistemología del conocimiento, el aprendizaje y la innovación.
[1] HANSETH, Ole. Knowledge as infraestructure. En: CHRISANTHI, Avgerou; CIBORRA, Claudio; LAND, Frank. The Social Study of Information and Communication Technology: Innovation, Actors, and Context. New York, Oxford University Press. 2004. 103 - 118.
[2] FUJIMURA, J.H. Crafting Science: A Socio-history of the Quest for the Genetics of Cancer. Cambridge, MA. Harvard University Press. 1996.
[3] HANSETH, Ole. The economics of standards. En: CIBORRA, Claudio. Form Control to Drift: The Dinamics of Corporate Information Infrastructures. Oxford: Oxford University Press. 2000. 56 - 70.
El cambio de paradigmas o conocimiento se produce de tres maneras en las que también se produce el cambio de infraestructuras:
a. Extensiones: cuando se extiende una infraestructura existente manteniendo compatibilidad con ésta. Por ejemplo añadiendo nodos a una red o añadiendo funcionalidades.
b. Moderada: reemplazando un estándar por otro por medio de interfaces (gateways) que traduzcan entre estándares.
c. Radical: reemplazando el anterior estándar por uno nuevo e incompatible con el actual.
El primer caso ocurre cuando una nueva infraestructura empieza a crecer porque le resuelve las necesidades a un pequeño grupo de personas. A medida que la tecnología crece y madura se empieza a volver útil para otros grupos de personas que a su vez generan nuevas ideas acerca de cómo la nueva tecnología puede resolver otros problemas para otras actividades. A su turno, estas nuevas ideas generan nuevos requerimientos que de nuevo conllevan a un mayor desarrollo de la tecnología. A medida la tecnología crece en el número de usuarios, se vuelve incrementalmente atractiva para un mayor número de usuarios.
Esa fue la manera en que Internet se dio a partir del proyecto ARPANET a fines de los años 60 por parte de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de las fuerzas armadas de los EEUU. Era una sencilla tecnología que conectaba a unos pocos usuarios para aplicaciones experimentales. Pero en dicha experimentación se descubrieron nuevos usos posibles y nuevos usuarios se vieron atraídos hacia ella. Los nuevos usos requirieron nuevas funcionalidades y capacidades. Empezó a crecer tomando cada vez más el rol que jugaban otras tecnologías de comunicaciones y de servicio postal. La tecnología cambió a la manera de “extensiones” de computadores y conexiones entre ellos, así como de funcionalidades.
Internet creció manteniendo total compatibilidad hacia atrás si bien añadiendo servicios como el correo electrónico, la transferencia de archivos, y la red, sin cambiar lo que se ofrecía previamente.
En algunas ocasiones Internet aparecía en situaciones en que la tecnología anterior era inferior y por ende se requirió el reemplazo con alternativas mejoradas. En estos casos se presentó un cambio a la manera “moderada”.
Un ejemplo de similitud entre cambio de paradigmas científicos y los de infraestructura es el estudio del cáncer.
La presentación de Fujimura [2] del viraje de la investigación del cáncer desde su origen viral hacia su origen genético identificó como elemento clave para su comprensión a los “paquetes estandarizados”. Un paquete estandarizado era un conjunto de objetos diferentes e interdependientes. Así mismo cada objeto estaba estandarizado. Los objetos eran técnicas, instrumentos y herramientas requeridas para “la investigación de la genética del cáncer”, que incluía incluso un ratón de laboratorio. La estandarización de herramientas, instrumentos, técnicas, el ratón y el conocimiento acerca de cómo utilizar el paquete fue la precondición para la comparación y acumulación de conocimiento en la comunidad de investigadores del cáncer. Además de la estandarización, era necesario el paso a la masificación mediante un precio asequible del paquete y la facilidad de adquisición de los conocimientos asociados.
El paso de la investigación del virus hacia la investigación de la genética del cáncer fue un cambio radical.
Se debe entender que el paralelismo entre infraestructura y conocimiento no sólo se da en los procesos de cambio. Otras características de la infraestructura que aplican al conocimiento son su invisiblilidad (suelen estar bajo la superficie o bajo páneles), su tamaño (para llamarse así deben ser grandes), su peso (en términos de que son difíciles de mover o cambiar) y su estabilidad (en cuanto a una madurez que permite su uso confiado).
Si bien la infraestructura y el conocimiento están sujetos a la ruta dependiente y a los cerramientos (revisar las caracterizaciones de la economía de la información), lo cierto es que en la realidad hay innovación en los estándares tecnológicos y procedimentales.
La implicación de acercarse al conocimiento como infraestructura es comprender que se necesita una masa crítica de conocimientos base previos y de promotores o usuarios de dicho conocimiento antes de que se produzca un cambio radical en un paradigma. Esto implica que el nuevo paradigma necesita una red de conocimiento compatible con el mismo.
Las prácticas materiales, instituciones, nociones dadas por sentadas, las comunidades, ect..., contribuyen a la clase de conocimiento que producen y a la forma en que es producida y usada. El conocimiento está relacionado con una heterogénea base instalada que se “da por sentada” y que trabaja como un recurso compartido por la comunidad asociada al mismo. Es una definición muy similar a la que se ofrece de infraestructura informática (Hanseth 2000). Esta perspectiva puede proporcionar un sentido de complejidad en el conocimiento, intrincado y entreverado con muchas otras entidades dentro de una gran y heterogénea red. Reconocer esto tiene implicaciones en la epistemología del conocimiento, el aprendizaje y la innovación.
[1] HANSETH, Ole. Knowledge as infraestructure. En: CHRISANTHI, Avgerou; CIBORRA, Claudio; LAND, Frank. The Social Study of Information and Communication Technology: Innovation, Actors, and Context. New York, Oxford University Press. 2004. 103 - 118.
[2] FUJIMURA, J.H. Crafting Science: A Socio-history of the Quest for the Genetics of Cancer. Cambridge, MA. Harvard University Press. 1996.
[3] HANSETH, Ole. The economics of standards. En: CIBORRA, Claudio. Form Control to Drift: The Dinamics of Corporate Information Infrastructures. Oxford: Oxford University Press. 2000. 56 - 70.
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